Por: Luis Guerra Juvier.
Ha llegado al exilio un tremendo opositor al gobierno comunista de la familia C
astro Ruz: el Activista de Derechos Humanos y Bibliotecario Independiente José Antonio Mola Porro, de 41 años de edad que fue recibido en el aeropuerto internacional de Miami modestamente pero con mucha dignidad por su esposa Emilia Aguilar y su pequeña Rosaidy quienes ya habían venido unos siete meses antes.
Mola, así conocido por todos en Camagüey, sufrió tres años de sanción sin haber cometido delito alguno, fue juzgado y sancionado por la draconiana y vulgarmente conocida Ley del Peligro, recogida en el Código Penal cubano en sus Articulo 73 – 1 – C, adornada, disfrazada o como quiera decirse en el “Titulo XI, El Estado Peligroso y las Medidas de Seguridad” (http://www.gacetaoficial.cu/html/codigo_penal.html#A5).
La aplicación de esta ley es ordenada por la policía política (Órganos de la Seguridad del Estado) a los fiscales en los tribunales de la Isla para encerrar a opositores al gobierno con el pretendido empeño de sacarlos de circulación, encerrándolos en cárceles junto a presos comunes, violándose no solo la propia ley, sino también los más elementales derechos universalmente reconocidos; la experiencia de Mola Porro es un ejemplo.
Elegido como uno de los Delegado de la provincia de Camagüey para participar en la Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba realizada el 20 y 21 de mayo del 2005, (ver http://www.asambleasociedadcivilcuba.info/) una ligera demora por tratar de conseguir prestados unos zapatos algo apropiados para hacer el viaje a la capital cuando el pequeño grupo se aprestaba salir el mismo 14 de mayo, fue detenido, encerrado, incomunicado y sancionado a dos año de cárcel en el juicio numerado 33 fechado el 24 de mayo del 2005.
Tratando de utilizar la misma terminología oficialista, el 28 de febrero del 2006 fue dictado Acto de Variación de Medida, porque Mola Porro “cumplió con las obligaciones de la pena satisfactoriamente”, pasándolo de la prisión a su casa bajo vigilancia de los órganos de la PNR, entiéndase Policía Nacional Revolucionaria.
Lo ubican laboralmente como “Operario de Vectores en el Sector de la Salud” un puesto de trabajo que nunca existió, pero las actividades en su Biblioteca Independiente “Pedro Luis Boitel” y activismo a favor de los Derechos Humanos nunca ceso.
Poco tiempo estuvo en la calle, el 17 de noviembre de 2006 fue detenido nuevamente, su casa desmantelada, registrada minuciosamente, sus libros confiscados, para ese momento se preparaba el Congreso de los Bibliotecarios Independiente, otra actividad promovida por la Asamblea para Promover la Sociedad Civil.
Exigiendo a las autoridades, su esposa presentó ante el Tribunal Municipal una reclamación pero ésta, en un acto que presidió – según solo consta en documento (fotocopia de la derecha) - la Licencia Yamilka Peña Yanes decretó un Auto proclamando “No haber lugar a la solicitud” de suspensión de la “medida”, reafirmando que Mola debía permanecer en prisión hasta el 14 de mayo del 2008, fecha en que finalmente fue excarcelado.
El 15 de junio del 2007, Emilia Aguilar junto a un extenso grupo de opositores de toda la Isla incluyendo a la propia Presidenta de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil Martha Beatriz Roque, presentaron a la Fiscalía Provincial de Camagüey un Habeas Corpus detallando el “rosario de ilegalidades cometidas contra José Antonio Mola Porro” y solicitando la liberación inmediata del preso.
En este documento se incluyó el reclamo por el encierro en una prisión de alta seguridad junto a reos comunes, algunos muy peligrosos en contradicción con el término utilizado en la referida ley como “Centro Especializado de Estudio o Trabajo del Ministerio del Interior”
Reiteradas negaciones fue la respuesta que recibieron las solicitudes de justicia; así responde el gobierno cubano a un expediente de “Peligrosidad Predelictiva” escrito contra un pacifico opositor. De acuerdo al juicio, la condena debió terminar en mayo del 2007, pero sin juicio alguno lo mantuvieron encerrado un año más.
José A. Mola Porro cuando arribo a la Tierra de Libertades, declaró vía telefónica:
- Para mi es una gloria y una bendición, estar en esta tierra.
Agradeció y calificó a las autoridades de Inmigración del aeropuerto de Miami de muy buenas, el buen trato y lo rápido con que fue atendido.
- Yo como opositor en Cuba no había cometido ningún delito. Estaba preso junto a otros condenados a penas de 15, 20 años, personas con hechos de sangre, hurto, drogas… ¡corría peligro!
Rememorando el día de la supuesta culminación de la condena en mayo del 2007, dijo:
- El famoso reeducador de turno me informó que había llegado del tribunal de Camagüey otro año más. Esto fue delante de los reclusos, unos 70 u 80, en la formación del recuento a las 5 y 30 de la tarde.
- Reclamé: Mi libertad sale el 14 de mayo, pero el oficial discrepó ¡Aquí no hay ninguna libertad Mola!
Le pregunte su opinión referente a las recientes destituciones en la alta dirigencia gubernamental:
- Bueno, el pueblo se siente insatisfecho, está inseguro, el pueblo cubano no quiere a Raúl Castro porque no tiene personalidad de presidente, no respeta a las familias, lo ven como al diablo.
Terminando nuestra conversación lo consulté sobre el sobre el Dialogo Nacional promovido por personalidades de la oposición pacifica interna:
- El 4 de julio del 2008 pude conversar con Oswaldo Paya Sardiña, es una persona maravillosa, lo que hace falta es que los cubanos de a pie lo escuchen y respondan positivamente a las propuestas. Ellos tienen la última palabra. Concluyó.
Hoy, José A. Mola Porro, este tremendo opositor vive con su familia intentando rehacer su vida pacíficamente en la 10775 SW de la 4 st. en Miami Florida.
Ha llegado al exilio un tremendo opositor al gobierno comunista de la familia C
astro Ruz: el Activista de Derechos Humanos y Bibliotecario Independiente José Antonio Mola Porro, de 41 años de edad que fue recibido en el aeropuerto internacional de Miami modestamente pero con mucha dignidad por su esposa Emilia Aguilar y su pequeña Rosaidy quienes ya habían venido unos siete meses antes.Mola, así conocido por todos en Camagüey, sufrió tres años de sanción sin haber cometido delito alguno, fue juzgado y sancionado por la draconiana y vulgarmente conocida Ley del Peligro, recogida en el Código Penal cubano en sus Articulo 73 – 1 – C, adornada, disfrazada o como quiera decirse en el “Titulo XI, El Estado Peligroso y las Medidas de Seguridad” (http://www.gacetaoficial.cu/html/codigo_penal.html#A5).
La aplicación de esta ley es ordenada por la policía política (Órganos de la Seguridad del Estado) a los fiscales en los tribunales de la Isla para encerrar a opositores al gobierno con el pretendido empeño de sacarlos de circulación, encerrándolos en cárceles junto a presos comunes, violándose no solo la propia ley, sino también los más elementales derechos universalmente reconocidos; la experiencia de Mola Porro es un ejemplo.
Elegido como uno de los Delegado de la provincia de Camagüey para participar en la Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba realizada el 20 y 21 de mayo del 2005, (ver http://www.asambleasociedadcivilcuba.info/) una ligera demora por tratar de conseguir prestados unos zapatos algo apropiados para hacer el viaje a la capital cuando el pequeño grupo se aprestaba salir el mismo 14 de mayo, fue detenido, encerrado, incomunicado y sancionado a dos año de cárcel en el juicio numerado 33 fechado el 24 de mayo del 2005.
Tratando de utilizar la misma terminología oficialista, el 28 de febrero del 2006 fue dictado Acto de Variación de Medida, porque Mola Porro “cumplió con las obligaciones de la pena satisfactoriamente”, pasándolo de la prisión a su casa bajo vigilancia de los órganos de la PNR, entiéndase Policía Nacional Revolucionaria.
Lo ubican laboralmente como “Operario de Vectores en el Sector de la Salud” un puesto de trabajo que nunca existió, pero las actividades en su Biblioteca Independiente “Pedro Luis Boitel” y activismo a favor de los Derechos Humanos nunca ceso.
Poco tiempo estuvo en la calle, el 17 de noviembre de 2006 fue detenido nuevamente, su casa desmantelada, registrada minuciosamente, sus libros confiscados, para ese momento se preparaba el Congreso de los Bibliotecarios Independiente, otra actividad promovida por la Asamblea para Promover la Sociedad Civil.

Exigiendo a las autoridades, su esposa presentó ante el Tribunal Municipal una reclamación pero ésta, en un acto que presidió – según solo consta en documento (fotocopia de la derecha) - la Licencia Yamilka Peña Yanes decretó un Auto proclamando “No haber lugar a la solicitud” de suspensión de la “medida”, reafirmando que Mola debía permanecer en prisión hasta el 14 de mayo del 2008, fecha en que finalmente fue excarcelado.
El 15 de junio del 2007, Emilia Aguilar junto a un extenso grupo de opositores de toda la Isla incluyendo a la propia Presidenta de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil Martha Beatriz Roque, presentaron a la Fiscalía Provincial de Camagüey un Habeas Corpus detallando el “rosario de ilegalidades cometidas contra José Antonio Mola Porro” y solicitando la liberación inmediata del preso.
En este documento se incluyó el reclamo por el encierro en una prisión de alta seguridad junto a reos comunes, algunos muy peligrosos en contradicción con el término utilizado en la referida ley como “Centro Especializado de Estudio o Trabajo del Ministerio del Interior”
Reiteradas negaciones fue la respuesta que recibieron las solicitudes de justicia; así responde el gobierno cubano a un expediente de “Peligrosidad Predelictiva” escrito contra un pacifico opositor. De acuerdo al juicio, la condena debió terminar en mayo del 2007, pero sin juicio alguno lo mantuvieron encerrado un año más.
José A. Mola Porro cuando arribo a la Tierra de Libertades, declaró vía telefónica:
- Para mi es una gloria y una bendición, estar en esta tierra.
Agradeció y calificó a las autoridades de Inmigración del aeropuerto de Miami de muy buenas, el buen trato y lo rápido con que fue atendido.
- Yo como opositor en Cuba no había cometido ningún delito. Estaba preso junto a otros condenados a penas de 15, 20 años, personas con hechos de sangre, hurto, drogas… ¡corría peligro!
Rememorando el día de la supuesta culminación de la condena en mayo del 2007, dijo:
- El famoso reeducador de turno me informó que había llegado del tribunal de Camagüey otro año más. Esto fue delante de los reclusos, unos 70 u 80, en la formación del recuento a las 5 y 30 de la tarde.
- Reclamé: Mi libertad sale el 14 de mayo, pero el oficial discrepó ¡Aquí no hay ninguna libertad Mola!
Le pregunte su opinión referente a las recientes destituciones en la alta dirigencia gubernamental:
- Bueno, el pueblo se siente insatisfecho, está inseguro, el pueblo cubano no quiere a Raúl Castro porque no tiene personalidad de presidente, no respeta a las familias, lo ven como al diablo.
Terminando nuestra conversación lo consulté sobre el sobre el Dialogo Nacional promovido por personalidades de la oposición pacifica interna:
- El 4 de julio del 2008 pude conversar con Oswaldo Paya Sardiña, es una persona maravillosa, lo que hace falta es que los cubanos de a pie lo escuchen y respondan positivamente a las propuestas. Ellos tienen la última palabra. Concluyó.
Hoy, José A. Mola Porro, este tremendo opositor vive con su familia intentando rehacer su vida pacíficamente en la 10775 SW de la 4 st. en Miami Florida.


