Una de las cartas del 22 de enero al director de Granma, publicada bajo el título “El trabajo es el verdadero capital”, el señor I. Guzmán López, opinando sobre lo expresado por otros lectores sobre la privatización, que han planteado que el sector de la Gastronomía debe ser privatizado para mejorar su servicio porque no tiene ninguna incidencia en el pueblo y en las personas en particular.
Manifiesta que el socialismo tiene que retomar de otros sistemas todo aquello que le puede dar eficiencia, pero que la ineficiencia del capitalismo está en su carácter privatizador. Para apoyar lo anterior cita lo dicho por un economista alemán (no da el nombre), en uno de los encuentros de economistas realizados en La Habana (no cita en cual): “el capitalismo ya le dio al mundo lo que podía darle, eficiencia económica y desarrollo tecnológico, en lo demás es totalmente ineficiente. Los males, calamidades y la miseria que hoy imperan en el mundo, no han sido generados por el sistema socialista, es una consecuencia de la acumulación capitalista y fundamentalmente de su privatización desenfrenada. El capital por pequeño que sea no piensa en resolver las necesidades siempre crecientes del pueblo y en particular de los más desposeídos. Es indiscutible que este papel solo puede jugar el Estado y en particular las instituciones que este crea para ello.”
Guzmán López no comparte la idea de que el Estado tiene que quitarse de las actividades que son una carga, pues dice que la empresa pública no es una carga, que la diferencia con la empresa privada es el destino final del capital que genera (subrayado mío) y continúa con una verdad de Perogrullo de que son hombres los que la manejan para producir y dar servicios y en el caso específico del capitalismo actual quienes la administran no son los que reciben los beneficios y cierra el párrafo diciendo: “En ambos casos hay un dueño, lo único que en el socialismo es el pueblo y una cosa si puedo afirmar: el pueblo es más exigente que el supuesto dueño en el que se está pensando.”
Después sigue diciendo que hace 50 años estamos haciendo gastronomía popular con empresas creadas por el Estado y que está convencido de que nos ha ido muy bien y que donde imperan vicios no se presta un servicio de calidad, que lo anterior no es un problema de la forma de propiedad sino de los hombres. Que él cree en el pueblo que en ambas formas de propiedad lo que se necesitan son valores: Honradez, honestidad y que vean en el trabajo la fuente capaz de enriquecer, no a los hombres, sino a la sociedad.
En su larga misiva habla de la obra grande y eficiente que se ha hecho en la Educación y en la Salud y habla de las veces que Fidel Castro ha hablado de que Cuba puede demostrar lo que se puede hacer en beneficio del pueblo con mínimos recursos, etc.
Concluye su extensa carta: “Creo en los cambios oportunos y necesarios, el período especia! ha sido una escuela de cambios de este tipo y por ello considero estamos aquí hoy discutiendo y debatiendo cómo perfeccionar nuestro socialismo. La sabia inteligencia de la dirección del proceso revolucionario cubano, apoyado por su pueblo, lo ha logrado y otra vez más tendrá el apoyo de todo el pueblo para, como dijera el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, hacer más socialismo. La propiedad privada es la génesis del capitalismo y hace rato que la desterramos, pensemos todos en fórmulas socialistas, donde el trabajo sea el capital y no el dinero.”
Del análisis de la misiva he sacado varias conclusiones: 1.- quien escribe la misma es un dirigente del gobierno, o un miembro del PCC (Partido Comunista de Cuba) que ha recibido la orientación de hacer dicha carta. 2.- Utiliza términos generales y abstractos para demostrar que el actual sistema es el mejor que puede tener el país y que sólo hay que hacer cambios oportunos para continuar perfeccionando el socialismo. 3.- No pone un ejemplo concreto de lo que el llama eficiencia del socialismo, cuando en la prensa acaba de salir que la productividad del trabajo disminuyó en 1,1%, lo cual pone en entredicho la afirmación hecha por Guzmán López. 4.- Gran equivocación decir que el dueño es el pueblo. Eso es lo que ha estado diciendo el gobierno por más de 50 años, pues el “destino final del capital que genera” no va al pueblo, pues los que mejor viven son los que menos trabajan, y los que lo tienen todo son la alta dirigencia del país (los grandes bandidos que asaltaron el poder en 1959). El pueblo sigue sufriendo necesidades y carencias por la mala administración que ha hecho el Estado (que tanto defiende Guzmán) de todos los recursos que ha recibido.
Coincido con Guzmán López en que se necesitan valores como honradez y honestidad, pero esos hay que cultivarlos con el ejemplo y los primeros que son un mal ejemplo para todos, son los más altos dirigentes del país, que no respetan la Constitución y las leyes. Habla de respeto al pueblo y el primero que no respeta al pueblo es Fidel Castro, que dijo en la segunda sesión ordinaria del año 1978 de la Asamblea Nacional del Poder Popular que al pueblo no se le podía hacer mucho caso, pues muchas veces no sabían exactamente lo que querían, esa declaración la hizo a partir de una intervención de un diputado de Granma sobre los planteamientos de la población y la defensa que hacía el Presidente de la Asamblea de tener en cuenta dichos planteamientos. Esta forma de pensar se vio perfectamente reflejada cuando la causa No. 1 de 1989, que a pesar de que la mayoría de la población estaba contra el fusilamiento de Ochoa y los otros implicados, fueron fusilados.
Sería bueno que Guzmán López diera respuestas concretas a las siguientes interrogantes: ¿Por qué los dirigentes viven con un nivel de vida muy por encima de las posibilidades reales de la economía cubana? ¿Cómo explica que después de más de 50 años del mismo gobierno no se satisfacen las crecientes necesidades de la sociedad cómo predican los enunciados del socialismo? ¿Por qué no se puede mantener la producción de alimentos en un país con innegables posibilidades agrícolas? ¿Por qué después de todos estos años de “eficiencia” en la gestión de gobierno el 75% de los viales esté en malas condiciones, el 70% de las viviendas tengan un estado de regular o malas, y de ellas el 20% sea inhabitable; qué se haya perdido la producción azucarera; qué la masa ganadera esté casi en peligro de extinción? ¿Quién ha descapitalizado el trabajo? Lo único que el actual desgobierno ha distribuido con abundancia es miseria y represión.Se trata, como dice Guzmán de tener fe en el pueblo, pero más que de fe, de movilizarlo a favor de los cambios y acabar de quitarnos de encima la pandilla de delincuentes que asaltó el poder y ha descapitalizado al país, para con el trabajo, esfuerzo e iniciativa de cada cubano se cree la riqueza, para que la patria crezca y todas las personas puedan luchar por su felicidad.
Manifiesta que el socialismo tiene que retomar de otros sistemas todo aquello que le puede dar eficiencia, pero que la ineficiencia del capitalismo está en su carácter privatizador. Para apoyar lo anterior cita lo dicho por un economista alemán (no da el nombre), en uno de los encuentros de economistas realizados en La Habana (no cita en cual): “el capitalismo ya le dio al mundo lo que podía darle, eficiencia económica y desarrollo tecnológico, en lo demás es totalmente ineficiente. Los males, calamidades y la miseria que hoy imperan en el mundo, no han sido generados por el sistema socialista, es una consecuencia de la acumulación capitalista y fundamentalmente de su privatización desenfrenada. El capital por pequeño que sea no piensa en resolver las necesidades siempre crecientes del pueblo y en particular de los más desposeídos. Es indiscutible que este papel solo puede jugar el Estado y en particular las instituciones que este crea para ello.”
Guzmán López no comparte la idea de que el Estado tiene que quitarse de las actividades que son una carga, pues dice que la empresa pública no es una carga, que la diferencia con la empresa privada es el destino final del capital que genera (subrayado mío) y continúa con una verdad de Perogrullo de que son hombres los que la manejan para producir y dar servicios y en el caso específico del capitalismo actual quienes la administran no son los que reciben los beneficios y cierra el párrafo diciendo: “En ambos casos hay un dueño, lo único que en el socialismo es el pueblo y una cosa si puedo afirmar: el pueblo es más exigente que el supuesto dueño en el que se está pensando.”
Después sigue diciendo que hace 50 años estamos haciendo gastronomía popular con empresas creadas por el Estado y que está convencido de que nos ha ido muy bien y que donde imperan vicios no se presta un servicio de calidad, que lo anterior no es un problema de la forma de propiedad sino de los hombres. Que él cree en el pueblo que en ambas formas de propiedad lo que se necesitan son valores: Honradez, honestidad y que vean en el trabajo la fuente capaz de enriquecer, no a los hombres, sino a la sociedad.
En su larga misiva habla de la obra grande y eficiente que se ha hecho en la Educación y en la Salud y habla de las veces que Fidel Castro ha hablado de que Cuba puede demostrar lo que se puede hacer en beneficio del pueblo con mínimos recursos, etc.
Concluye su extensa carta: “Creo en los cambios oportunos y necesarios, el período especia! ha sido una escuela de cambios de este tipo y por ello considero estamos aquí hoy discutiendo y debatiendo cómo perfeccionar nuestro socialismo. La sabia inteligencia de la dirección del proceso revolucionario cubano, apoyado por su pueblo, lo ha logrado y otra vez más tendrá el apoyo de todo el pueblo para, como dijera el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, hacer más socialismo. La propiedad privada es la génesis del capitalismo y hace rato que la desterramos, pensemos todos en fórmulas socialistas, donde el trabajo sea el capital y no el dinero.”
Del análisis de la misiva he sacado varias conclusiones: 1.- quien escribe la misma es un dirigente del gobierno, o un miembro del PCC (Partido Comunista de Cuba) que ha recibido la orientación de hacer dicha carta. 2.- Utiliza términos generales y abstractos para demostrar que el actual sistema es el mejor que puede tener el país y que sólo hay que hacer cambios oportunos para continuar perfeccionando el socialismo. 3.- No pone un ejemplo concreto de lo que el llama eficiencia del socialismo, cuando en la prensa acaba de salir que la productividad del trabajo disminuyó en 1,1%, lo cual pone en entredicho la afirmación hecha por Guzmán López. 4.- Gran equivocación decir que el dueño es el pueblo. Eso es lo que ha estado diciendo el gobierno por más de 50 años, pues el “destino final del capital que genera” no va al pueblo, pues los que mejor viven son los que menos trabajan, y los que lo tienen todo son la alta dirigencia del país (los grandes bandidos que asaltaron el poder en 1959). El pueblo sigue sufriendo necesidades y carencias por la mala administración que ha hecho el Estado (que tanto defiende Guzmán) de todos los recursos que ha recibido.
Coincido con Guzmán López en que se necesitan valores como honradez y honestidad, pero esos hay que cultivarlos con el ejemplo y los primeros que son un mal ejemplo para todos, son los más altos dirigentes del país, que no respetan la Constitución y las leyes. Habla de respeto al pueblo y el primero que no respeta al pueblo es Fidel Castro, que dijo en la segunda sesión ordinaria del año 1978 de la Asamblea Nacional del Poder Popular que al pueblo no se le podía hacer mucho caso, pues muchas veces no sabían exactamente lo que querían, esa declaración la hizo a partir de una intervención de un diputado de Granma sobre los planteamientos de la población y la defensa que hacía el Presidente de la Asamblea de tener en cuenta dichos planteamientos. Esta forma de pensar se vio perfectamente reflejada cuando la causa No. 1 de 1989, que a pesar de que la mayoría de la población estaba contra el fusilamiento de Ochoa y los otros implicados, fueron fusilados.
Sería bueno que Guzmán López diera respuestas concretas a las siguientes interrogantes: ¿Por qué los dirigentes viven con un nivel de vida muy por encima de las posibilidades reales de la economía cubana? ¿Cómo explica que después de más de 50 años del mismo gobierno no se satisfacen las crecientes necesidades de la sociedad cómo predican los enunciados del socialismo? ¿Por qué no se puede mantener la producción de alimentos en un país con innegables posibilidades agrícolas? ¿Por qué después de todos estos años de “eficiencia” en la gestión de gobierno el 75% de los viales esté en malas condiciones, el 70% de las viviendas tengan un estado de regular o malas, y de ellas el 20% sea inhabitable; qué se haya perdido la producción azucarera; qué la masa ganadera esté casi en peligro de extinción? ¿Quién ha descapitalizado el trabajo? Lo único que el actual desgobierno ha distribuido con abundancia es miseria y represión.Se trata, como dice Guzmán de tener fe en el pueblo, pero más que de fe, de movilizarlo a favor de los cambios y acabar de quitarnos de encima la pandilla de delincuentes que asaltó el poder y ha descapitalizado al país, para con el trabajo, esfuerzo e iniciativa de cada cubano se cree la riqueza, para que la patria crezca y todas las personas puedan luchar por su felicidad.
