SUCESOS E HISTORIA EN LA COLMENA

Por: Julio Romero Muñoz.
Recientemente estalló en el seno de la cúpula gobernante, a lo que pudiera llamarse una connotada purga de la cual no se dio lugar a dilatados preámbulos que desentrañasen razones implícitas para mayor consumo de la avidez del ciudadano, por eso no es de extrañar que interrogantes y cuestionamientos queden como iceberg sumergidos en la mente de los que siempre de buen decir “se quedan botao”, como a los que nada les concierne de lo que pasa en la gran colmena.
Aclaro el término de “COLMENA”: es una réplica de lo que insinuó el mismo Señor Fidel Castro omnipresente y determinante en todo lo que acontece, aún después de su entrecomillado y supuesto retiro del poder, por algo que aún le siguen nombrando Comandante en Jefe.
En referencia hay que resultar que al fin y tal vez accidentalmente admitió que el poder es una dulce delicia con sabor a miel, precisamente a raíz de los desalojos de cargo que tardíamente se intentaron disfrazar de humildes renuncias con semblantes de “MEA culpas”.
El ex presidente Castro notificó que estos desheredados eran indignos merecedores que querían deleitarse en el dulce de la miel del poder por el cual no se habían sacrificado: e ahí la definición. El dulce de la miel del poder ¿qué es esto sino sinónimo de colmena? ¿a quién no se le figura de forma inmediata ese recinto de cera en la mente y por supuesto en toda la colmena? Solo puede haber un zángano, los demás que no pierdan el juicio pensando en ser otra cosa que ovejillas laboriosas, esclavas de sus funciones, pero el deleite del poder supremo que nadie ose usurparlo.
Lo importante en fin sería saber qué pasó realmente, aquí nunca se sabe nada, a no ser los de la reclusita esfera de la clase significante y esto para que les sirva de lección. Al cubano le gustaría acceder a aquellas cosas por las cuales se ganaría muy bien el apelativo de entrometido. Según las normas informales de las limitaciones que penden sobre nosotros como sentencia.
Pero un pizzero que fue sancionado a un año de prisión por los operativos post huracanes del pasado año, quisiera saber si alguien de arriba ha hecho mayores daños sin sufrir tanto castigo como él, por solo extraer unos gramos de harina al producto que elaboraba, esto mismo expresa un panadero y hasta un merolico revendedor de viandas, al parecer la justicia es más dura y pesada en la más delgada especie de ciudadano por decir de algún modo.
Al menos queda el consuelo de que los ataques en todos los escenarios, por ejemplo de Pérez Roque, salteador a la disidencia pacífica interna, hoy pierdan su autenticidad como los otros purgas purgados que le hacían creer al mundo entero que ellos siempre tenían la razón, la transferencia y la verdad. Risible ironía.
Volviendo al señor Castro y a la miel del poder, recuerdo haber leído su discurso del 1ro.de enero en el parque Céspedes de Santiago de Cuba, cosas como ésta: “Personalmente puedo añadirles que el poder no me interesa ni pienso ocuparlo, tengan la seguridad de que no están tratando con un ambicioso e insolente.” Al parecer no le interesó en poco tiempo y por poco tiempo querría decir, según juzga la historia después de 50 años de saborear la miel, él y solo él, pues al parecer en Cuba no nació nadie más con el don del paladar. Y digo si de purgar fueran las intenciones, pues entonces harían zafra, pero a veces las torceduras son propicio modo de estimulación, a los que hay que concederles anuencia, o vista gorda.
Por ejemplo: invito a los ciudadanos de mi provincia a recorrer la ciudad para que palpen in sito, las prebendas en los que nos hacen desiguales, me refiero claro y de manera directa a los oficiales del Ministerio del Interior conocidos mejor como miembros del cuerpo represivo por excelencia, notifíquese las fechas de los huracanes hasta la actualidad y luego de recorrer barriadas como Guernica, Cándido González, Florat, Jardín, La Belén, etc., etc., donde aún hay ranchos desolados, sin techos ni paredes y contáctelos recorriendo por las Alturas de Jayamá, Padre Valencia, Carpintería en Blanco, zonas aledañas al puente del Hospital Provincial, Sánchez Soto, Camposanto y San Grabiel, Vista Hermosa. Allí está la prueba de los privilegiados de la colmena, que por ser supuestamente de menos peligro para el régimen, gozan de la concepción de terminar sus lujosos chalets como parte de una clase de burguesía baja pero probatoria por sus funciones de muletas de zángano.
¿Qué dijo Fidel en aquel mismo discurso acerca de las nuevas clases de militares integrados al proceso? Serían respetados y considerados por el pueblo, sin emplear fuerzas ni metiendo miedo por las calles a nadie, porque el verdadero orden se basa en la libertad, el respeto y la justicia y no en la fuerza, el pueblo sería según sus palabras, libres completamente en lo adelante.También dijo: “…habrá un código penal militar para sancionar los delitos contra los derechos humanos, bueno, serán los de la Cuba del próximo mundo. No habrá privilegios para nadie, se decretará el restablecimiento de la absoluta libertad de prensa y de derechos individuales, sindicales y todos los derechos, incluyendo, no nos iremos a vivir a La Habana sino en la Sierra Maestra, en lo que me toque…” Al parecer la colmenita allí era muy pequeña y la verdad es que los Periodistas Independientes siguen en las prisiones de hoy y los activistas en huelgas, muriendo casi en el centro del país por reclamar sus derechos y sin asaltar cuarteles. Y mientras unos se queman la garganta con sed de justicia, otros siguen deleitándose con el sabor de la dulce miel del poder absoluto.
Pie de Foto: Julio Romero Muñoz, Movimiento Solidario Expresión Libre (MOSEL) y Periodista Independiente, Camagüey, Cuba: Lee sus trabajos vía telefónica para la publicación en el exilio.

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