Diccionario subversivo I y II

Por: Martha Beatriz Roque Cabello
El pasado jueves 1ro. de octubre, la Red de Cubana de Comunicadores Comunitarios, ofreció en exclusivo, la proyección del documental “Mambisas” del realizador cubano-americano Luis Guardia. Asistieron a la muestra 15 comunicadores y estuvieron invitados y presentes, algunos de los corresponsales de la prensa extranjera acreditada en Cuba.
También se solicitó la participación de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América, ya que el documental se estrenará en Miami el próximo día 10 de Octubre (en el aniversario 141 del Grito de Yara), sin embargo ningún funcionario de esta sede diplomática asistió a la actividad –al parecer- como objeto de una nueva política de la Administración Obama, se recomienda el alejamiento de la oposición interna, para complacer a la dictadura en el poder y mantener un nivel de conversaciones.
Esta ha sido la táctica que ha usado el obsoleto totalitarismo con la Unión Europea, acompañada de trabajos colaterales de la Seguridad del Estado para empañar la imagen de la disidencia a través de sus agentes y mostrar división entre los que no comparten su ideología.
El señor Miguel Ángel Moratinos, canciller de España, bajo la política trazada por el gobierno de Zapatero, mostró el camino que ahora algunos siguen, y que no ha traído ningún resultado positivo a la sociedad civil cubana, al contrario cada día se siente más la represión, no solo a los que se oponen, también al resto del pueblo.
Prueba de ello, es que al día siguiente de exhibirse el documental –el 2 de octubre- la policía política tenía rodeada la casa de Vladimiro Roca Antúnez, en calle 36 No.105 entre 41 y 43, en el Reparto Nuevo Vedado, municipio Plaza. El objetivo del operativo era no permitir las reuniones de los talleres 5, 3 y 2 de la Red, que se llevarían a cabo a partir de las doce del día.
Fueron detenidos y conducidos a la Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria, sita en Zapata y C, en el Vedado: Eriberto Liranza Romero (32), Yazmani Nicles Abad (20) y Armando Rodríguez Lamas (39). El primero fue puesto en libertad en horas de la tarde y los dos últimos al iniciarse la noche. Los oficiales de la Seguridad del Estado que rodeaban la localidad, no le permitieron llegar hasta la casa de Vladimiro a:Yuniet Reina Hernández (24), Zoila Hernández Díaz (43) y Georgina Noa Montes, a esta última la condujeron primero en una guagüita y después en un auto Lada, hasta el hospital Aballí.
A Eriberto Liranza, le incautaron una cámara fotográfica y los documentos que iba a presentar en la reunión del taller. A los otros dos detenidos, sendos blocs y manillas con la palabra cambio, además a Yazmani una memoria flash.
En horas de la mañana del 3 de octubre, Yazmani y Armando, acompañados de Vladimiro Roca, se personaron en la Unidad de la Policía y los atendió un mayor que fungía como Oficial de Guardia Superior. Después de varias gestiones, les entregaron copia del “Acta de Ocupación”, firmada por el teniente José Carlos Aguilera Dávalo, con el cargo de instructor judicial.
Les explicaron que lo incautado permanecería allí por 72 horas, tiempo en que se determinará si es constitutivo de delito.
¿A qué le tienen tanto miedo? En primer lugar, a los sucesos que les ha contado el pueblo a los comunicadores comunitarios, ya que dan fe de la mentira y la falta de dignidad del gobierno, con una sociedad a la que ha sometido a la pobreza y la degradación moral.
No es lo mismo que el periódico Granma, Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba, publique dos o tres cartas, seleccionadas cuidadosamente entre muchas y que después son justificadas por los correspondientes organismos gubernamentales, a que de la boca de un ciudadano de a pie, se pueda conocer sus sufrimientos de años de desidia.
También temen a la palabra CAMBIO, que se ha convertido prácticamente en un vocablo subversivo, porque ciertamente dentro de la memoria ocupada, hay un diccionario de la lengua española y en los blocs las notas del seminario de sintaxis, gramática, prosodia y ortografía, que recibieron estos integrantes de la Red. Comentario aparte, sería bueno que el teniente que redactó el Acta de Ocupación, le sacara copia a las notas de clase de los comunicadores, puesto que en ese pequeño documento tiene unas cuantas faltas de ortografía, algo que se ha hecho común para las dos últimas generaciones y que además el gobierno no ha tenido más remedio que reconocer.
El objetivo final es tratar de que la gente coja miedo de publicar sus experiencias y que también los comunicadores se abstengan de participar en la Red, que no puede tildarse de subversiva, pero que ya han comenzado a tratar de confundir, que es la política que siempre han usado.
Esta nueva oleada represiva, que cuenta con el mensaje de un oficial que dijo: “se reunirán cuando a nosotros nos dé la gana”, no será óbice para que continúen los trabajos de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, por el contrario, nos enorgullece saber que el gobierno está molesto con la actividad social que estamos realizando, pero es una lástima que los recursos que gastan en estos operativos no los inviertan para aliviar algunas las necesidades que padece el pueblo.
Ciudad Habana, 5 de octubre de 2009.

Diccionario subversivo II
Como esta historia no ha terminado, es necesario retomar los sucesos que quedaron interrumpidos, cuando cumplidas las 72 horas los detenidos el pasado día 2 de octubre, miembros de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, se debían presentar en la Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria de Zapata y C, con el fin de que le fueran devueltos los objetos ocupados.
Allí estuvieron sobre el mediodía: Eriberto Liranza Romero, Yazmani Nicles Abad y Armando Rodríguez Lamas; acompañados de Vladimiro Roca Antúnez. Los policías de la carpeta dijeron no conocer al teniente José Carlos Aguilera Rabelo, que había firmado el Acta de Ocupación y añadieron que esa Acta no tenía validez, por cuanto en ella no estaba estampado el cuño de la Unidad Policial.
Es necesario aclarar para los que no conocen los oscuros mecanismos que tiene el gobierno para con la oposición interna, que la Seguridad del Estado usa las Estaciones de Policía para operar, y en muchos casos no saben en estas unidades que es lo que está sucediendo, por cuanto ellos compartimentan la información y además visiblemente menosprecian a los policías, los que conocen perfectamente que esto sucede así.
Pasadas más de dos horas, se presentó en la Estación el mencionado oficial José Carlos, el que en esos momentos dijo ser capitán, ¡Claro!, tampoco se puede esperar que ese sea su verdadero nombre.
Cuando los afectados le reclamaron sus pertenencias, diciéndole que estaba incumpliendo con la Ley, el oficial les dijo despóticamente: “Para los disidentes no existe la Ley en Cuba, con los disidentes nosotros hacemos lo que les da la gana”. Y como es natural les dio la espalda y se fue, sin devolverles nada.
Este es el gobierno legítimo que tienen reconocidos los países de la Unión Europea y otras naciones democráticas del mundo. Los que no profesan la “ideología” de mantener en el poder a los hermanos Castro, son considerados “no personas”. ¡A buen palo se quiere arrimar el presidente Obama!
No conformes con la respuesta del Oficial de la Seguridad del Estado, a los tres disidentes antes mencionados, acudimos nuevamente a la Unidad de la Policía Nacional Revolucionaria de Zapata y C, el día 6 de octubre a las 4 de la tarde, allí me recibió el Capitán Jefe de la Unidad, al que le plantee la situación y dijo que ellos les prestan a la policía política dos oficinas que tienen en la Estación, pero que desconocen de ese trabajo y que fue “liberal” el Carpeta en decir que no era válida el Acta de Ocupación por falta de cuño, ya que en ella están plasmadas las firmas de dos policías de ese centro.
Pidió que esperara un momento que iba a llamar al Jefe Municipal de la Policía para informar de esta situación. Pasada una media hora, se personó un Teniente Coronel, que dijo ser el Primer Segundo Jefe del Municipio, y accedió a conversar conmigo, no antes explicar que lo hacía por cortesía, pues yo no tenía que estar en la conversación, solamente los afectados.
Él pidió paciencia, pues se estaban investigando los artículos ocupados y en breve habría una respuesta. Lamentó lo que ocurrió con el teniente, que después resultó ser capitán, llamado José Carlos y salió a la puerta de la Unidad a despedirnos.
Por otra parte, de forma totalmente contradictoria, Eriberto Liranza Romero, se dirigió a las oficinas de la Seguridad del Estado -conocidas por Villa Maristas- allí lo atendió el teniente coronel Estrada y un oficial vestido de civil nombrado Carlos Martínez González y le manifestaron que era correcto lo que les había dicho el oficial que se hizo nombrar José Carlos, que no le iban a devolver nada y que efectivamente para los disidentes no había leyes.
Esta actuación de las autoridades está en contra de lo establecido en los artículos 60 y 66 de la Constitución de la República y permite apreciar las diferencias existentes entre la Policía Nacional Revolucionaria y la Seguridad del Estado, siendo esta última prepotente hasta con los oficiales del cuerpo de Policía.
También oficiales de la Seguridad del Estado, visitaron al comunicador comunitario Rafael Egües Velázquez (28), vecino de Corral Falso No.68 apto. 14 entre Corona y Nazareno, Guanabacoa, con el fin de intimidarlo para que deje de trabajar en la Red. La amenaza fue de quitarle todo lo que tenía, como está acostumbrado a robar el gobierno, y aplicarle la Ley 88.
Solo resta esperar, al menos 48 horas para ver si se produce la devolución de la memoria flash, con el diccionario subversivo, ya que contiene las palabras: libertad, democracia, cambio, transición, derechos, etc., y de los blocs que con notas sobre gramática.
¡Ojala que no haya que escribir la tercera parte de este artículo, porque sería lamentable para todos!
Ciudad de La Habana, 7 de octubre de 2009.

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